8 consejos útiles para ahorrar en los costes de traducción

Comprensiblemente, para muchas empresas controlar los costes de traducción puede ser un motivo de preocupación. Como empresario es lógico que desee obtener los mejores resultados, pero a menudo es difícil si contamos con un presupuesto ajustado. A fin de obtener el máximo beneficio de la inversión en traducción, le presentamos 8 consejos útiles para ahorrar en los costes de traducción sin renunciar a la calidad del trabajo.

  1. Planifique su proyecto: con una planificación correcta puede ahorrar mucho dinero. Revise el material a traducir y elimine cualquier parte innecesaria; reduciendo el número de palabras también reducirá el coste de traducción. Además, tenga en cuenta que algunos idiomas, como el francés o español, tienen entre un 20 y 30% más palabras, mientras que otros, como el chino o el japonés, tienen menos palabras. Tenga esto en cuenta cuando cree el formato y ahorrará costes de postedición.

    No olvide el texto presente en los gráficos e imágenes que debe traducirse; ahorre tiempo y dinero usando texto fácilmente editable.
  2. Colabore desde el principio con su agencia de traducción, ésta podrá asesorarle sobre los pasos a seguir y los formatos más adecuados para traducir.
  3. Evite trabajos posteriores innecesarios: asegúrese de que los archivos a traducir corresponden a la versión final antes de enviarlos para su traducción. Cualquier cambio que realice en el material a traducir puede originar notables costes si debe modificarse la traducción una vez entregada por la agencia.
  4. Tenga en cuenta el formato de los archivos: si proporciona a su proveedor de traducción formatos editables ahorrará mucho dinero. Si envía documentos sobre los que puede trabajarse directamente (véase formatos) respetando el diseño, ahorrará mucho dinero y tiempo.
  5. Evite tarifas mínimas: la mayoría de los proveedores de traducción facturan un importe mínimo fijo incluso para proyectos pequeños (descarga de los archivos, elaboración del presupuesto y pedido, búsqueda de traductores, revisión, entrega, facturación, etc.). Por ello, intente agrupar varios encargos pequeños en un mismo pedido.
  6. Evite suplementos por urgencia: el volumen de trabajo normal de un traductor es de aprox. 2000  a 2500 palabras al día. Evite por lo tanto suplementos por urgencia, planificando con antelación las fechas de entrega de su proyecto teniendo en cuenta que traducir tarda mucho más que leer. Cuando más traductores involucrados más trabajo de revisión resulta. Muchas veces se puede evitar costes por urgencia haciendo una planificación a tiempo y realista.
  7. No se decida por el proveedor más barato: como en todo, también en traducción usted recibirá lo que paga. Los hay que ofrecen tarifas de traducción muy bajas, pero a cambio recibirá traducciones sin control de calidad. A menudo, si no habla el idioma de la traducción, usted no será capaz de valorar la calidad de la traducción, pero los clientes finales sí. Piense en la traducción como una inversión que le servirá de puente para llegar a clientes internacionales y ofrecerles sus servicios y productos, un puente que debe ser sólido y seguro, construido por manos expertas.
  8. No cambie el proveedor con cada proyecto. Una agencia que usa la última tecnología almacena sus traducciones y los puede reutilizar para otros proyectos. Cambiando siempre usando la mejor oferta del día, puede dar inferiores resultados y subir el coste a medio y largo plazo. Mejor es pactar tarifas y dar un margen de confianza a su proveedor.

    Alicia González Leyva